Abrigando el otoño: Guía para una transición suave
por Claudia Alegría Leyton en Mar 21, 2025

El cambio de estación trae consigo nuevos desafíos, especialmente cuando tenemos un bebé en casa. La transición del verano al otoño requiere una atención especial para mantener a nuestro pequeño cómodo y sano.
¿Cómo preparar a tu bebé para el otoño?
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Ambiente cálido en casa:
- Temperatura ideal: Mantén la temperatura de la habitación de tu bebé entre 18°C y 20°C.
- Humidificador: Utiliza un humidificador para evitar que el aire se seque y afecte las vías respiratorias de tu bebé.

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Vestimenta adecuada:
- Capas: Viste a tu bebé en capas para que puedas ajustar su ropa según la temperatura.
- Materiales naturales: Opta por prendas de algodón o lana para permitir que la piel respire.
- Protección para las extremidades: Gorros, guantes y calcetines son esenciales para evitar la pérdida de calor.
- Baños cortos y templados: Evita baños largos y muy calientes, ya que pueden resecar la piel.
- Hidratación: Utiliza cremas hidratantes para proteger la piel de tu bebé de la resequedad.
- Alimentación: Asegúrate de que tu bebé se alimente bien para mantener su energía.
Salidas al exterior
- Abriga bien a tu bebé: Utiliza un saco de abrigo para el cochecito y asegúrate de que esté bien cubierto.
- Evita las horas más frías: Los paseos cortos durante las horas más cálidas del día son ideales.
- Protege su rostro: Utiliza una manta o un cobertor para proteger el rostro de tu bebé del viento.
Salud y bienestar
- Higiene nasal: Utiliza un aspirador nasal para limpiar la nariz de tu bebé y facilitar la respiración.
- Hidratación: Ofrece a tu bebé suficiente leche materna o fórmula.
- Visita al pediatra: Realiza las visitas de control con tu pediatra para asegurarte de que tu bebé está sano.
Consejos adicionales:
- Observa a tu bebé: Si notas que tiene frío, enrojecimiento en la piel o está irritable, ajusta su ropa.
- Evita el sobrecalentamiento: Abrigar demasiado a tu bebé puede provocar sudoración y aumentar el riesgo de resfriados.
- Crea una rutina: Una rutina estable puede ayudar a tu bebé a sentirse seguro y cómodo durante los cambios de estación.
Recuerda: cada bebé es único y puede tener necesidades diferentes. Lo más importante es observar a tu pequeño y ajustar tus cuidados según sus señales.